• Quality Stories

    Lo primero que llama la atención al entrar en un taller de Uterqüe es el olor a cuero que impregna todos los rincones de la habitación y que flota invisible en el ambiente con una memoria antigua.
    Es ese mismo aroma que se percibe al estrenar un bolso y que es capaz de transportarnos, casi sin proponérselo, a un tiempo no tan lejano donde las cosas se hacían más despacio.

  • Y es que los artesanos de Uterqüe trabajan a mano el cuero con la misma pasión con la que el escultor moldea la arcilla, para que cada uno de sus exclusivos diseños cuente una historia distinta. Un relato que se escribe con las herramientas que ya se utilizaban siglos atrás y en el que cada puntada se da con mimo, sin prisas, porque cada capítulo es importante. Los buriles, las leznas y los acabocados son casi extensiones de sus propios cuerpos y con estos instrumentos transforman materias primas de altísima calidad en los accesorios de temporada más deseados.
  • Bolsos que, al tacto, revelan una lujosa textura y que, a la vista, sorprenden con colores tan elegantes como sofisticados.
    Objetos de deseo made in Spain que dejan atrás la categoría de complemento para convertirse en los verdaderos protagonistas de los looks urbanos más inspiradores. Y todo ello rematado por un cuidado casi obsesivo por los pequeños detalles, que es ya una de las marcas de la casa. Porque los bolsos de Uterqüe, además de llevarse y lucirse, se sienten. En definitiva, pura tendencia por fuera, siglos de tradición artesana por dentro.